¿Cómo elegir la tabla de snowboard por la altura y no por el peso?
Este es el fallo número uno. Durante años se dijo que la tabla debía llegarte "entre la barbilla y la nariz". Más allá de que es una referencia visual rápida, la tabla no sabe cuánto mides, pero sí sabe cuánto pesas.
Cada tabla está diseñada con una flexibilidad (flex) concreta que reacciona a la presión que ejerces sobre ella. Si eres muy ligero para una tabla extendida, no vas a poder doblarla para girar. Si eres pesado para una tabla corta, la vas a sentir inestable. Siempre solicitud la tabla de pesos del fabricante.
2. Obtener una tabla demasiado avanzada para tu nivel
Todos queremos vernos como profesionales, pero obtener una tabla recia y técnica (como las que se utilizan para freeride extremo o saltos colosales) cuando aún andas mejorando tus giros es un fallo fatal.
Las tablas para expertos suelen ser mucho más rigurosos y "castigan" los errores de técnica. Como principiante o intermedio, busca una tabla All-Mountain con un flex más blando; esto te va a facilitar la educación y va a hacer que el día sea mucho más entretenido.
3. No prestar atención al ancho de la tabla (Toe Drag)
Si tienes los pies grandes (talla 44 EU / 10.5 US o mucho más), necesitas una tabla Wide (ancha). Si la tabla more info es bastante angosta, tus botas sobresaldrán demasiado y, al inclinarte para girar, van a tocar la nieve (esto tiene por nombre toe drag o heel drag), ocasionando caídas inevitables.
Por contra, si tienes pies pequeños y compras una tabla ancha, te va a costar mucho más esfuerzo pasar de un canto a otro.
4. Enamorarse del diseño gráfico y olvidar las especificaciones
Es interesante comprar esa tabla con una ilustración increíble, pero el arte no te va a ayudar a flotar en nieve polvo ni a mantener la estabilidad en un rail.
Antes de ver el dibujo, fíjate en:
- El perfil: ¿Es Camber tradicional, Rocker (banana) o Híbrido?
- El Flex: ¿Es blanda (parque) o dura (velocidad)?
- La manera: ¿Es Twin Tip (simétrica) o Direccional?
5. Ignorar el género de lote donde vas a ripar
No existe la tabla perfecta para todo, si bien las All-Mountain se aproximan mucho. Antes de comprar, sé franco contigo mismo: ¿Qué vas a hacer realmente?
- Si vas a estar en el Park haciendo trucos, necesitas algo maleable y simétrico.
- Si te gusta la velocidad y las pistas pisadas, busca algo con buen canto y mayor rigidez.
- Si tienes la fortuna de vivir en un lugar con mucha nieve virgen (powder), precisas una tabla con el nose más ancho y rocker.
6. No considerar la compatibilidad con tus fijaciones
No todas las fijaciones encajan en todas las tablas. El sistema más frecuente es el de 4x4 o 2x4 (discos con tornillos), pero marcas como Burton utilizan el sistema The Channel (un riel central).
Cerciórate de que tus fijaciones actuales sean compatibles con el sistema de montaje de tu novedosa tabla, o prepárate para obtener unos discos adaptadores o fijaciones novedosas.
7. Comprar solo por el valor (lo barato sale caro)
Comprendemos que el snowboard es un deporte caro, pero obtener una tabla de gama bajísima de una marca desconocida o una tabla de hace 15 años en el mercado de segunda mano puede arruinar tu experiencia. Las tablas pierden su "pop" (energía) transcurrido el tiempo y los materiales envejecen. A veces, gastar un tanto más en un modelo de la temporada previo de una marca reconocida es la mejor estrategia.
Conclusión
Obtener una tabla de snowboard es una resolución personal. Mi consejo final es: infórmate, lee comentarios y, si puedes, prueba tablas de test en las estaciones.
Evitar estos fallos no solo te ahorrará dinero, sino acelerará tu progresión y hará que cada bajada sea inolvidable. ¡Nos observamos en la montaña!
¿Estás pensando en obtener tu primera tabla? ¡Déjanos tus dudas en los comentarios y te asistiremos a seleccionar!